miércoles, 2 de junio de 2010

Muerte entre las flores.

Cuando vi pasar a mi lado a esta mosca asesina (Asilidae sspps), volando pesadamente junto a su acompañante, pensé que se trataba de dos ejemplares de la misma especie volando unidos en una cópula, ya que instantes antes había estado fotografiando esta situación; pero cual fue mi sorpresa al acercarme cámara en mano con el macro montado en ella, al comprobar la difícil situación en la que se encontraba esta ninfa de saltamontes, sin escapatoria alguna “al abrigo” de este extraordinario depredador.
Éstos asílidos son eficaces y ágiles cazadores que capturan sus presas al vuelo. Una vez capturadas y por medio de su trompa transformada en una especie de afilado estilete, dan muerte a su “víctima” atravesando los tejidos y succionando sus jugos vitales.


Imagen de la Mosca asesina junto a su víctima.
D-300. 90mm f/2.8. 1/125 a f/18. ISO 200. Flash de relleno en TTL a -1 EV, con difusor.



En esta otra imagen, la cópula entre ejemplares de esta especie, que previamente había estado fotografiando.
D-300. 90mm f/2.8. Flash de relleno en TTL a -1 EV, con difusor.

lunes, 24 de mayo de 2010

"Arlequín"







Hola a tod@s.
No fue hasta que llegué a casa y descargué las imágenes en el ordenador, cuando me di cuenta de que este ejemplar era diferente al que en otras ocasiones había frecuentado el lugar donde me encontraba. Tan enfrascado estaba estos días atrás cuando le vi por primera vez, a esas horas tan tempranas y sin salir aún el sol, tratando de lograr alguna imagen aceptable, enfocando a mano y accionando el cable disparador en el momento en que se quedaba bien quietecito, que ni me llamó la atención ese peculiar plumaje. Sólo cuando en la pantalla del ordenador pude observarlo con detenimiento, comprobé que efectivamente se trataba de otro ejemplar diferente al que me había visitado con anterioridad, y en seguida me recordó a aquellos disfraces típicos de carnaval durante la edad media, me refiero a esos arlequines con esos dibujos ajedrezados en blanco y negro. A partir de entonces pasó a llamarse "Arlequín" y con ese apodo o nombre se ha quedado, al menos para un servidor.
En estas imágenes que os muestro a continuación puede apreciarse el plumaje al que hago referencia, además también se le puede observar en algún comportamiento curioso, o al menos a mi me lo parece, por desconocimiento o ignorancia quizá, como cuando después de acicalarse y cuidarse el plumaje, comenzó a devorar algunas de las florecillas que había a su alrededor...nunca había visto ni oído algo semejante la verdad. Por cierto, si alguien sabe algo al respecto, se agradece por adelantado una explicación o algo de información, porque me puede la curiosidad una barbaridad.
Ahí van esas imágenes, espero que sean de vuestro agrado.









Todas las imágenes han sido realizadas con una reflex digital y un 500mm f/4.5, con valores de exposición entre 1/500 y 1/1000 s a f/7.1, con un ISO 200, salvo la primera imagen que está realizada con unos valores de 1/100 a f/6.3 y un ISO 640, dadas las pobres condiciones de luz existentes, con las primeras luces del día. Todas corresponden al fotograma original sin recortes y están realizadas desde un hide a ras de suelo.

jueves, 13 de mayo de 2010

La manicura del ratonero


Hola a tod@s.
Nunca antes había presenciado tan cerca y en directo, a una rapaz en estado salvaje cuidando con esmero sus garras, había observado atusarse el plumaje y limpiarse el pico con anterioridad a este tipo de aves, pero afilarse las garras en una sesión de "manicura", nunca.
Creo esta entrada para compartir el momento con aquellos que, al igual que un servidor, no lo hayan visto antes, aunque supongo que muchos de vosotros ya lo habréis observado en infinidad de ocasiones.
Saludos

martes, 4 de mayo de 2010

Un ratonero al amanecer



Hola a tod@s.
En la última jornada en el erial tuve la esperada visita del ratonero, y digo esperada pues ya le había visto por la zona en varias ocasiones, y tenía la esperanza de que también entrase, otras como la calzada o alguna perdicera en dispersión creo que va a ser más complicado, pero nunca se sabe, quizá algún dia. Como digo, por fin entró, eso sí, no pudo ser más madrugador. Apareció cuando el sol aún no había despuntado sobre el horizonte, se plantó en el posadero que había preparado el día anterior y que parece ser le gustó desde un primer momento; nada más plantarse en él, lo utilizó para arrojar una egagrópila desde él, acto seguido y sin perder tiempo se plantó en el suelo donde le tenía preparado los despojos de pollo preparados a tal efecto. Una vez se sintió satisfecho, volvió tomar posesión de posadero y esta vez si le hice alguna que otra mientras se acicalaba y aseaba el pico, en la primera ocasión no quise ni mover el objetivo por miedo a espantarle.
Tuve que jugármela con velocidades de obturación bajas y con el ISO altito, desde 640 hasta un 400 cuando salió el sol por el horizonte, junto con el cable disparador y aguardando el instante en que el protagonista hiciera la "estatua" algo pude hacer.
Éstas que muestro a continuación son algunas de las imágenes de la sesión.





El ratonero en los primeros instantes de la salida del sol, se puede apreciar en el iris el disco solar de color anaranjado, propio de esos instantes. Qué pena que por nuestras latitudes esos instantes sólo duren unos segundos.
D-300, 500mm f/4.5. 1/60 a f/6.3, -0.7 ev. ISO 640. Cable disparador. Luz natural. Fotograma completo. Hide, a ras de suelo.



En esta otra imagen, se aprecian ya los primeros rayos de sol sobre la cabeza el ratonero. Son momentos con una luz aún muy escasa, pero que suelen resultar muy especiales y atractivos.
D-300, 500mm f/4.5. 1/60 a f/6.3, -0.7 ev. ISO 640. Cable disparador. Luz natural. Fotograma completo. Hide, a ras de suelo.






Ya en ésta imagen superior y en las siguientes, a medida que pasaban los minutos e iba ganando luz, aún siendo escasa, probé a bajar el ISO hasta un valor de 400, pero siempre viéndome obligado a utilizar el cable disparador, esperando con atención los instantes en el ave permanecía inmóvil y alerta oteando los alrededores, para aprovechar y efectuar uno o dos disparos con la cámara. De esta forma afortunadamente logré bastantes tomas sin que quedaran trepidadas o movidas.
D-300, 500mm f/4.5. 1/80 a f/6.3. ISO 400. Cable disparador. Luz natural. Fotograma completo. Hide






Y por último, por fin utilizó nuevamente el posadero. En la primera ocasión que lo utilizó, al llegar y justo antes del amanecer, preferí dejarle estar, que se tranquilizase y confiase, de todas formas hubiera tenido que usar un ISO por encima de un valor de 640, algo que en esta cámara no me acaba de convencer, aunque se habla de que su límite manteniendo una calidad aceptable es ISO 800.





D-300, 500mm f/4.5. 1/80 a f/6.3. ISO 400. Cable disparador. Luz natural. Fotograma completo. Hide

lunes, 26 de abril de 2010

El milano y el erial

Hola a tod@s.
Siguiendo con las rapaces y el erial, os muestro unas imágenes en esta ocasión del milano negro (milvus migrans) en medio de uno de esos aparentemente "improductivos" eriales, uno de esos muchos lugares que pasan totalmente desapercibidos durante todo el año y que con las lluvias y las suaves temperaturas de estos días, vive una espectacular explosión de vida y color. Son lugares éstos, importantísimos para una nutrida variedad de seres vivos, muchísimas aves e invertebrados dependen de estos lugares en gran medida.
En esta ocasión he variado algo el punto de vista y la ubicación, así como el fondo, con respecto a las imágenes de aguilucho lagunero de la entrada anterior.
Un saludo.








D-300, sigma 500mm f/4.5. 1/320 a f/7.1. ISO 100. Luz natura. Fotograma completo. Hide, a ras de suelo.

domingo, 18 de abril de 2010

Lagunera

Hola a tod@s.
Hacía tiempo que quería lograr una imagen de una de estas rapaces en ese ambiente, en medio de un erial, un secarral a lo largo de todo el año pero que en estas fechas vive una auténtica explosión de vida. Después de varias semanas de trabajo y algún intento fallido, por fin se me ha presentado la ocasión con esta hembra de Aguilucho Lagunero (circus aeruginosus). La verdad es que no se ha portado nada mal, ha entrado a primerísima hora, casi sin apenas luz y un par de horas después ha vuelto a posar en ese escenario, en esta ocasión con el sol aún no demasiado alto y con luz suficiente para jugar con un ISO bajo, entre 100 y 160, al objeto de lograr la máxima calidad posible.Alguna florecilla se ha colado por delante en el encuadre, con estas lluvias y con cualquier rayito de sol, crecen con fuerza en el erial, espero que no resulte molestas en exceso y en cualquier caso contribuyan al dar algo de ambiente primaveral a las imágenes.
Muestro a continuación alguna de las imágenes de esta jornada con esta Lagunera como protagonista. La primera fotografía está realizada poco después de amanecer, es de la primera vez que entró, alrededor de las 07:30 de la mañana, de ahí el ISO alto, el resto corresponde a la segunda visita, ya con mejores condiciones.

Saludos.


D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/60 a f/6.3, -0.7 EV. ISO 640. Cable disparador



D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/400 a f/7.1, -0.3 EV. ISO 160. Hide



D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/400 a f/7.1, -0.3 EV. ISO 160. Hide



D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/400 a f/7.1, -0.3 EV. ISO 100. Hide



D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/400 a f/7.1, -0.3 EV. ISO 100. Hide



D-300, sigma 500mm f/4.5, 1/400 a f/7.1, -0.3 EV. ISO 100. Hide

jueves, 1 de abril de 2010

"La primavera la sangre altera"

Hola a tod@s.

Por todos es bien conocido el dicho que reza "la primavera la sangre altera", al menos a muchos de los seres vivos que conviven con nosotros por estas latitudes si que se les debe alterar y ya están atareados y afanados en las tareas propias del ciclo reproductor.
Cuando estos días pude contemplar a través del visor de mi cámara el espectáculo y las correrías de tres liebres ibéricas en pleno celo, en medio del decorado tan atractivo que supone una dehesa de alcornoques ya tapizada de numerosas flores, no daba crédito a lo que estaba viendo, no creo que vuelva a presenciar una escena así en mucho tiempo.
La escena se desarrollaba con gran celeridad, toda una suerte de volteretas, peleas, saltos y carreras, que finalizaban en una cópula al abrigo casi siempre de los bajos matorrales del lugar, un espectáculo cien por cien natural a una distancia bastante próxima del vehículo en el que me encontraba.
Cuando comprobé las imágenes en la pantalla de la cámara daba menos crédito aún a lo que estaba viendo, alguna de las imágenes del momento eran salvables. Al estar la zona en sombra y a última hora del día, tuve que ajustar la sensibilidad de la cámara hasta un ISO 640, un valor que me permitiese una velocidad de obturación suficiente en unas condiciones aceptables en cuanto a calidad. Aún así, en esas condiciones, unos valores de 1/100 s y un f/6.3 no fueron suficientes para detener alguna de las escenas de acción del momento, esas quedaron en mi memoria y en la de mi familia que me acompañaba en ese paseo, pero afortunadamente si fueron suficientes para alguna lograr alguna que otra imagen.
A continuación os muestro alguna de las imágenes del momento, todas ellas han sido posibles gracias a la inestimable colaboración de mi mujer y compañera Mª Ángeles, que conducía el vehículo en ese momento, sin ella y su pulcritud y pericia a la hora de avanzar, retroceder, parar el motor, etc, aguantando estoicamente mis indicaciones, éstas imágenes no hubieran sido posibles. Van dedicadas a ella y a mis hijos, que me acompañaron en la experiencia y quedaron igual de impresionados con ella como nosotros, sus mayores.
Un saludo






Nikon D-300, Sigma 500 f/4.5. sigma 1.4 x. 1/100 f/6.3. ISO 640. Fotograma completo.